¿QUÉ ES LA DISFUNCIÓN ERÉCTIL?

La disfunción eréctil se define como la incapacidad persistente y recurrente de un hombre para obtener o mantener una erección lo suficientemente firme como para tener una relación sexual satisfactoria. Muchos hombres pueden tener problemas de erección de manera esporádica, sin embargo, sólo se habla de disfunción eréctil cuando la incapacidad para conseguir y mantener una erección suficiente no es solo un caso aislado sino que se repite en varias ocasiones durante un periodo de aproximadamente 3 meses.

La disfunción eréctil puede afectar a hombres de cualquier edad, no obstante es un problema que se presenta con más frecuencia a medida que se envejece. En México, se ha estimado que el 55% los hombres de 40 años de edad o más pueden padecer disfunción eréctil y diversos estudios han mostrado que este padecimiento repercute de forma importante en la de vida del hombre y su pareja; en su estabilidad emocional, felicidad y las relaciones sociales. Pero ¿por qué esto es importante? Porque, si lo traducimos en números, estamos hablando de más de 10 millones de mexicanos que podrían estar viviendo con un problema que afecta su calidad de vida y su autoestima.

¿QUÉ QUIERE DECIR ESTO?

Que un problema de erección generalmente no está “solo en la cabeza” ni “se resolverá solo”. Si bien es cierto que la disfunción eréctil puede deberse a causas psicológicas y emocionales, en la mayoría de los casos tiene una causa física u orgánica.

La disfunción eréctil afecta entre el 30 y el 50% de los hombres entre 40 y 70 años de edad, siendo el tabaquismo y la obesidad los principales factores de riesgo y un 20% debido a causas psicológicas.

Dentro de las causas físicas u orgánicas que pueden generar disfunción eréctil, se encuentran:

  • Diabetes (azúcar alta en la sangre)
  • Hipertensión (presión arterial alta)
  • Aterosclerosis (endurecimiento y obstrucción de las arterias)
  • Afecciones del corazón
  • Desequilibrios hormonales (deficiencia de testosterona, altos níveles de prolactina o níveles anormales de hormonas tiroideas)
  • Trastornos del sistema nervioso como la esclerosis múltiple y la enfermedad de Parkinson
  • Lesiones de la columna vertebral, cirugía o trauma en la pelvis o la próstata y terapia con radiación
  • Depresión
  • Obesidad

Fuente: http://nomedetengo.com/

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